La planificación fiscal.

Desde el mes de noviembre estamos haciendo la planificación fiscal de nuestros clientes. Te contamos un poco sobre este servicio tan interesante para minimizar nuestra factura fiscal.

¿Qué es la PLANIFICACIÓN FISCAL?

Se trata de analizar la cuenta de resultados de los 10 primeros meses ya contabilizados del año, hacer una estimación de los ingresos y gastos previstos de los dos meses restantes, y a eso añadir las deducciones, tanto las acumuladas en este año, como las que pudieran quedar pendientes de aplicar de años anteriores, con el fin de hacer un cálculo estimativo de cómo va a salir la declaración de la renta o el impuesto de sociedades.

¿Qué beneficios tiene la PLANIFICACIÓN FISCAL?

Si nuestro impuesto sale a pagar, tenemos el margen de aproximadamente un mes para acometer acciones que beneficien a nuestra empresa y nos ayuden a afrontar los retos que tiene (mejora tecnológica, mejora de los procesos, asesoramiento para hacer una buena planificación de la empresa y plan de ejecución,…) y al mismo tiempo reduzcan nuestra carga impositiva.

En el momento de hacer la planificación fiscal, a veces nos damos cuenta de que tenemos facturas de gastos pendientes de recibir, o no hemos realizado un determinado gasto, que siendo necesario o útil para la empresa, hemos dejado pendiente para acometer más adelante. Si tu impuesto sale a pagar, lo aconsejable es acometer ese gasto de manera inmediata y no esperar al año que viene, ya que cada factura de gasto que la empresa tenga incidirá directamente en la carga impositiva, reduciendo, en el caso de las sociedades, un 25% del importe de la misma, y en el caso de las empresas individuales, el porcentaje que determine su tipo medio de tributación.
En Canarias tenemos, además, otras ventajas fiscales, que tienen una incidencia alta en nuestra carga impositiva:

-La DEDUCCIÓN POR INVERSIONES EN CANARIAS. Dentro de esto, hablaremos sólo de la más utilizada por las PYMES, la DEDUCCIÓN POR ACTIVOS FIJOS NUEVOS. Supone una deducción en cuota del 25% del valor de las inversiones que hagamos en activos materiales nuevos necesarios para el desarrollo de nuestra actividad, con el límite del 50% de la cuota de impuesto que nos correspondiera pagar por las inversiones realizadas en el ejercicio corriente, y hasta un 70% si se trata de inversiones pendientes de aplicar de ejercicios pasados. Esta deducción es un potente incentivo para que nuestras empresas sigan creciendo y mejorando, puesto que además del gasto por amortización, tenemos la deducción, que incide directamente en la cuota de nuestro impuesto.
¿En qué podemos invertir? Podemos invertir en bienes de inmovilizado (permanecen en la empresa por más de un ejercicio), que nos sirvan en el proceso productivo de la empresa y que sean nuevos: equipos informáticos, mobiliario, maquinaria, instalaciones, construcciones, elementos de transporte,… También se puede invertir en activos fijos usados siempre que supongan una mejora tecnológica evidente para la empresa y que no hayan disfrutado previamente de deducciones anteriores. Tienen un requisito de permanencia de 5 años o la vida útil del elemento.

-La RESERVA DE INVERSIÓN EN CANARIAS. La Reserva de Inversión en Canarias (RIC) te permite que, una vez cerrado tu ejercicio y visto el beneficio que tiene tu empresa, reserves una parte de los beneficios por los que no pagas impuestos para hacer inversiones futuras. Es un potente beneficio fiscal, porque te permite esperar a cerrar completamente el ejercicio para tomar la decisión sobre el mismo, hacer una planificación de tus inversiones futuras y dotar la RIC (con los límites legales establecidos) en base a las mismas. La RIC, así como tiene grandes beneficios, también tiene unos estrictos requisitos que deben ser cumplidos de forma escrupulosa para evitar que sea rechazada por formalidades. En el próximo post entraremos en detalle sobre el funcionamiento de la RIC.

Aparte de mejorar nuestra fiscalidad con nuestra actividad, para reducir la fiscalidad de nuestra renta podemos tomar otras acciones: aportaciones a planes de pensiones, primas satisfechas a seguros de dependencia, amortización de capital de un préstamo hipotecario para aquellas personas que aun conserven la deducción de vivienda habitual, donativos a entidades reguladas por la Ley 49/2002, invertir en empresas de nueva creación, aportaciones a patrimonios protegidos de personas con discapacidad o aportaciones a partidos políticos.

Con la herramienta de la planificación fiscal podemos ahorrarnos cantidades importantes de impuestos dentro de lo que la ley nos permite, y al mismo tiempo, hacer que nuestra empresa invierta en mejoras para su crecimiento.

Si quieres planificar tus impuestos, saber cuánto tendrías que pagar, y qué puedes hacer para reducir tu factura fiscal, contacta con Soluciones Rochamar en el 928 567 867, o escríbenos un email a romi@solucionesrochamar.es.

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