¿Qué hacer si llega la inspección tributaria a tu empresa? (I)

Imagen de un hombre con una linterna

Uno de los momentos más temidos por las empresas es aquel en el que personal de la Agencia Tributaria se presenta en las oficinas para realizar labores de investigación e inspección. Es muy importante estar correctamente informados sobre los derechos que tienen las empresas a la hora de ser inspeccionadas, por ello te recomendamos que prestes mucha atención a este post y los próximos que iremos publicando.

Si recibimos la primera visita de la Inspección, lo primero que debemos tener en cuenta es si se ha presentado en unas instalaciones con “protección constitucional” o no. En el caso de personas jurídicas, están constitucionalmente protegidos los espacios físicos que sean indispensables para desarrollar la actividad de la empresa sin intromisiones ajenas. Así, los lugares donde se lleva a cabo la habitual dirección y administración de la empresa, y los que sirvan de custodia de documentos y otros soportes de la vida diaria, están protegidos constitucionalmente.

Por otro lado, no están protegidos los establecimientos abiertos al público ni aquellos en las que se realice una actividad no relacionada con la dirección de la empresa o con la custodia de documentos. Tampoco están protegidas las instalaciones donde se exhiben productos, los almacenes, tiendas o instalaciones ajenas a la gestión y administración (fábricas, naves industriales…).

La Inspección sólo puede acceder a un domicilio con protección constitucional en dos casos:
1.- Con el consentimiento de los representantes de la empresa.
2.- Con una orden judicial que lo autorice. La autorización del juez permitirá acceder a las instalaciones a la Inspección, sin que sea necesario el consentimiento de la empresa. En el caso de que exista dicha orden judicial y la empresa niegue el acceso a las instalaciones, el personal de Hacienda podrá solicitar el auxilio de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado.

Si, a pesar de la oposición de los representantes de la empresa, los inspectores accedieran a las instalaciones sin orden judicial, deberemos dejar constancia de que no hemos consentido el acceso en la diligencia que se lleve a cabo.

Como puedes ver, existe toda una normativa que asiste a las empresas a la hora de ser inspeccionadas. En el próximo post veremos qué sucede con los domicilios que no tienen protección constitucional. Es importante contar con una asesoría fiscal que nos asista profesional y eficazmente ante este tipo de situaciones. Contacta con Soluciones Rochamar en el 928 567 867 si deseas obtener un presupuesto adaptado a las necesidades de tu empresa.

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